PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE ARTE ASIRIO.
ARTE
ASIRIO
El pueblo asirio será uno de los que nos va a dejar manifestaciones mas ricas, destacando especialmente en la escultura. El arte Asirio lo
podemos dividir en tres etapas claramente diferenciadas, son:
ARTE PALEOASIRIO:
de esta etapa destacan las escenas de la presentación como el motivo más empleado
en las glípticas. Se caracteriza por la personalidad propia como se demuestra
en las tiaras de los comandantes, en la representación de las manos.
Resaltamos la
estala de la victoria. Se trata de un fragmento de 40 cm de alto que representa
al rey Shamshi-Abad I, luchando contra un enemigo que aparece caído. Justo
enfrente de él aparece el rey Ashunna atado de mano, totalmente rendido. Destaca la lateralidad de las figuras y el
dinamismo de las mismas.
Estela de la victoria (Rey Shamsi-Abad
I).
Similar a esta, encontramos
las denominadas estelas del Rey Shamsi-Abad I que presenta las mismas
características
Estela del Rey Shamsi-Abad I
ARTE
MESOASIRIO: La escultura de esta etapa carece de interés debido a los pocos
vestigios que nos han llegado y a la pobreza de su arte, con claras influencias
del arte sirio y hurrita. Destacamos una figura, elaborada en alabastro, de 11
cm de altura y que presenta unos ojos desproporcionados y cabellos que caen por
la espalda. O la escultura animalística, empleando terracotas con esmalte
influenciados por los leones de Susa y Nuzi.
En lo referente a
la glíptica, estuvo influenciada por el arte hurrita, al menos al principio,
como se demuestra en una placa con el relieve del Dios Assur, elaborada sobre
yeso y donde la representación de la figura presenta disonancias anatómicas.
Placa del Dios Assur.
De igual modo,
en el siglo XIII a.C. encontramos una serie de piezas elaboradas a modo de
pedestal que, con total seguridad, sirvieron como trono para las estatuas de
las deidades. Decoradas con relieves y recubiertas con inscripciones.
Altar de Assur.
La expresión artística
más novedosa de esta etapa es la creación de los obeliscos con relieves, que
tenían la intención de expresar el poder del soberano y de sus logros
militares, por lo que suponemos que estaban ubicadas en lugares públicos. La
pieza más destacada es el obelisco de Nínive, de color blanco y casi tres
metros de altura.
Uno de los
ejemplares más famosos fue el obelisco de Assur-bel-kala, también conocido como
el obelisco roto. La pieza más importante de todo el relieve meso asirio lo
constituye sin duda alguna el Obelisco blanco (2,9 metros de altura), que se localizó
en Nínive.
Obelisco Blanco de Nínive.
Finalmente, en
lo referente a la glíptica, al comienzo de la etapa se mantuvieron las características
de la etapa anterior, sumida en la monotonía propia del arte hurrita. Será a
partir del siglo XIV a.C. cuando se experimenta un notable desarrollo en el
arte del tallado. Entre las novedades destacamos:
- Inclusión de la temática naturalista.
- Mayor libertad en la composición de los sellos, con temática novedosa: animales aislados, centauros...
- Implementación del paisaje en los fondos.
ARTE
NEOASIRIO: se caracterizó por la aparición de los arameos, que propiciaron
un periodo oscuro en lo referente al arte. La propaganda política e ideológica
dominó la temática artística.
En cuanto a la
escultura, estuvo por completo al servicio de los gobernantes neoasirios con la
intención de exaltar la gloria y hazañas personales. Esto hizo que la escultura
se cargara de un ideal abstracto de fuerza y poderío, dejando atrás los rasgos
individuales. Destacan además el hieratismo, la rigidez, la inmutabilidad las
largas barbas y el cabello espeso, que cae sobre la espalda. Resaltamos la
estatua de Assur-Nasirmpal II. Elaborada sobre pieza caliza de color oscuro,
representa una visión frontal del soberano, con la cabeza elevada y sin tiara.
En su brazo derecho lleva una hoz y en el izquierdo un cetro real.
Estatua de Assur-Nasirpal II.
Sin embargo,
sería en los relieves donde los artistas neoasirios alcanzarían su cota más
alta de maestría, elaborados para decorar los palacios y los templos. Se
ubicaban en la zona baja de las paredes y, normalmente, representaban a los
monarcas o soberanos en la guerra y al servicio de Assur. El enfoque artístico empleado
influiría y definiría en el arte asirio.
De estos
relieves destacamos el que representa Tiglatpilesr III, que representa escenas
de guerra. Muestran una gran soltura compositiva, y una mejora en el tratamiento
de las perspectivas y una mayor preocupación por el detalle.
Relieve de Tiglatpilesr III.
De igual modo se amplía la temática
con la inclusión de escenas de la vida privada del monarca, así como efectos de
luminosidad y profundidad. Resaltamos
los relieves del palacio de Senaquerib en Kuyunjik en Nínive. Se trata de
relieves de temática militar pero muy realistas
Relieve del palacio de Senaquerib en
Kuyunjik
Finalmente, en
lo referente a los relieves de temática animalística, llega con Assurbanipal a
su cenit en cuanto a la calidad. La caza de leones se convierte en la temática
principal de los frisos. A veces, se representa al rey dando caza a los felinos.
No obstante, el interés del artista se centra en el animal, pasando el soberano
a un segundo plano. Uno de los frisos más famosos de temática animalística son
el denominado “León moribundo”, que representa a un león agonizando y
sangrando. Y la leona herida, con una flecha en la espalda que le impide
ponerse de pie, arrastrándose mientras ruge.
Leona herida
Finalmente, la pintura
se caracterizó por la armonía en las formas, coloreadas y un fondo monocromo. Destaca
el empleo de gruesas líneas de color negro para los contornos y los detallas,
consiguiendo que se individualicen y resaltando sobre los colores básicos del
plano. Resaltamos las pinturas del palacio provincial de Til Barsip.
Pintura del palacio de Til Barsip
BIBLIOGRAFÍA
Apuntes de Historia del Arte Antiguo de la Universidad de Burgos.
Arte historia (s.n.). Relieve
neoaasirio. Recuperado el [29/11/2022] de: https://www.artehistoria.com/en/node/42649
Lara Peinado, F. (1999). El arte de Mesopotamia. Historia
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Valencia
Merizalde, e. (2016). Arte de Babilonia, Asiria, Persia e Islámico. Historia
cronológica de la pintura, pg. 201-233.










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